MÉXICO, EL PAÍS MÁS FELIZ DEL MUNDO

MÉXICO, EL PAÍS MÁS FELIZ DEL MUNDO

 

En las postrimerías del gobierno despeñado, este se ostenta como el más corrupto de América Latina; en este año 2017, empató con Siria en 12 periodistas asesinados, la pobreza en aumento y la corrupción e impunidad a todo galope; amén de que la deuda pública hace de México un país inviable.

 

Con desparpajo, el gobierno sale a menudo a dar cifras alegres sobre el desarrollo del país y bienestar de la gente, lo que no se traduce en una real mejoría en las familias; la demagogia política se agudiza con el arranque de las precampañas electorales.

 

En estas fiestas decembrinas, los candidatos tratan de seducir a los electores con mensajes navideños alusivos a la familia y la esperanza de que el próximo año puede ser mejor si vuelven a confiar en la partidocracia que aprobó las privatizadoras Reformas Estructurales y la reciente Ley de Seguridad Interior que faculta al ejército para realizar actividades policiacas.

 

Este neonato 2017, históricamente será un año que marcará un parte aguas en los derroteros de nuestro país; y amén de los buenos deseos que nos tengan los candidatos o el gobierno en turno, nuestro porvenir depende de nosotros mismos como ciudadanos; a partir de la decisión que se tome en las próximas elecciones.

 

Las próximas elecciones a la presidencia de la República; serán asimismo, de facto, un referéndum para ver si el pueblo desea que sigamos con las actuales políticas neoliberales o se le da al sistema de gobierno un rostro humano donde no tenga preeminencia el capital.

 

El país se hunde día a día en la desesperanza;  fuera de los multimedia, la realidad es desgarradora, cruenta, descarnada e infrahumana, llevamos varias décadas creyendo en las promesas sexenales y la historia se repite una y otra vez; la constante ha sido el enriquecimiento ilícito de los gobernantes en turno, amigos y compadres.

 

Tenemos la oportunidad en este 2018 de quitarnos el estigma de masoquistas, pues a pesar de ser el país con menores ingresos por familia, el más corrupto, el más inseguro y el del más bajos salarios; las encuestas internacionales nos colocan como el país más feliz del mundo.

 

Si bien es cierto que el dinero no es la felicidad, si debe preocuparnos que están saqueando el oro, la plata, el agua, el petróleo y dejando como corolario una devastación que hace de nuestro territorio inhabitable; el triunfo de los partidos que hasta hoy han gobernado México, significa la aprobación del neocolonialismo y la esclavitud salarial en nuestro suelo.

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